Una receta de aprovechamiento espectacular: croquetas de pollo y jamón ibérico irresistibles para comidas o cenas gourmet.
Ingredientes para hacer croquetas de pollo y jamón con las sobras del caldo de pollo (24 croquetas)

La receta de las croquetas de pollo y jamón con las sobras del caldo de pollo no es una receta al uso, es especial precisamente por el hecho de contar como ingrediente principal con un ingrediente que no podemos comprar tal cual: el pollo sobrante de la elaboración de un caldo casero, o de un cocido.
Combinaremos ese pollo desmenuzado o deshebrado con jamón ibérico picado, y haremos una bechamel densa para poder dar forma con facilidad a estas croquetas sabrosas y apetecibles como pocas cosas.
- 400-500 gr. de pollo sobrante de hacer caldo o cocido
- 120 gr. de jamón ibérico
Para la bechamel:
- 60 gr. de mantequilla
- 85 gr. de harina
- 650 ml. de leche
- 1/4 cucharadita de nuez moscada en polvo
- 1 cucharadita rasa de sal
Para empanar las croquetas:
- 2 huevos
- 200 gr. de pan rallado
Cómo hacer croquetas de pollo y jamón con las sobras del cocido o de hacer caldo casero
El primer paso a la hora de hacer croquetas con las sobras del caldo de pollo es, precisamente, separar el pollo del resto de ingredientes del caldo y deshebrarlo. Pero con el pollo y el resto de ingredientes sobre la mesa, el paso a paso es éste:
- Pica el pollo desmenuzado y el jamón ibérico con unas tijeras o con una picadora. Mezcla y reserva los ingredientes principales de las croquetas en un plato.
- La bechamel de las croquetas es más densa que la receta de bechamel para cubrir una lasaña o unos canelones. Para hacerla, derretimos la mantequilla en una sartén, añadimos la harina, dejamos que se empape, y la tostamos a fuego medio durante 2 minutos.
- Calentamos la leche hasta que suelte vapor, la volcamos en la sartén y empezamos a remover con las varillas controlando el fuego.
- Añadimos la sal y la nuez moscada y seguimos trabajando con las varillas sin parar, hasta que la bechamel estén densa y sin grumos (en unos 5 minutos, la tendremos).
- Añadimos entonces el pollo y el jamón a la bechamel, removemos bien, y cuando tengamos una masa uniforme con los ingredientes bien integrados y repartidos, la dejamos enfriar durante al menos una hora hasta que coja consistencia.
- Cuando la bechamel está durita, para dar forma a las croquetas vamos cogiendo porción a porción con una cuchara, lo echamos directamente al plato del plan rallado, vuelta y vuelta, cogemos la masa, aplastamos y damos forma con la mano, y al plato.
- Después de formar y empanar por primera vez todas las croquetas de pollo y jamón, las pasamos por huevo y pan rallado (doble empanado, por tanto), para que queden bien crujientes después de fritas.
- Una vez pasadas por pan rallado, huevo y pan rallado, podremos separar las croquetas que vayamos a freír de las que vayamos a congelar.
- Para freír las croquetas, calienta el aceite hasta que al añadir una pizca de pan rallado, salgan burbujas. Sumérgelas en el aceite hirviendo, y sácalas cuando estén doraditas.
- Si prefieres hacer las croquetas en la freidora sin aceite, congélalas previamente y pincha en el enlace para seguir las instrucciones precisas.



🕒 Tiempo de preparación
🕒 Tiempo de cocinado
🍳 Utensilios necesarios
El doble empanado en las croquetas de pollo caseras es más que recomendable, obligado si queremos que queden crujientes por fuera, y cremosas por dentro. Cuando le pegues el primer muerdo a tu primera croqueta, mientras los ojos se te salen un poco de las órbitas, podrás ver algo parecido a esto.

Algunas cosas que quiero contarte sobre las croquetas de pollo y jamón con las sobras del caldo
Las croquetas caseras son como la tortilla de patatas: bajo una misma denominación, y usando los mismos ingredientes, podemos conseguir resultados muy diferentes en función de cómo manejemos los detalles.
Voy a hablar sólo de algunos de esos detalles, y quedo las líneas abiertas para escuchar lo que me quieras contar sobre tu receta de croquetas de pollo con las sobras del caldo, o con lo que sea.
Podrían llevarla, por supuesto, pero hacer las croquetas caseras con cebolla sofrita no aporta tanto al resultado final, como para compensar el condicionante que implica a la hora de hacer la bechamel. No es que sea muy complicado, pero supone sofreír primero la cebolla, y luego hacer la bechamel sobre esa cebolla siguiendo los pasos que doy en mi receta.
Sí, existen muchas opciones. Por ejemplo, podemos aprovechar también los restos de un pollo asado para hacer croquetas, o podemos hacer los contramuslos a la plancha antes de desmenuzarlos y deshebrarlos. También habrás visto que venden barquetas de pollo asado en tiras para hacer sándwiches, kebab caseros o ensaladas.
Sí, no hay problema en freír las croquetas congeladas directamente, pero si haces las croquetas bastante gruesas, como a mí me gusta, debes dorarlas bastante (sin llegar a convertirlas en carbón) para asegurarte de que quedan bien hechas por dentro. De hecho, si haces las croquetas en la freidora sin aceite, meterlas congeladas en el cestillo es una obligación, como explico en el artículo al que te llevará el enlace.
Otra receta de aprovechamiento que recomiendo
Yo no sé si suelo hacer caldo de pollo casero para luego hacer croquetas, o si hago croquetas porque tengo que aprovechar el pollo del caldo, pero esta correlación me parece el mejor daño colateral de la cocina doméstica.
Está claro que podemos hacer croquetas de pollo de muchas formas, siguiendo muchas recetas, pero poder aprovechar ingredientes de otra receta es algo muy noble, muy práctico y muy interesante, que han hecho tu madre, tu abuela y tu bisabuela.
Y aprovechar el pan del día anterior es lo que hacían, hacemos y nunca debería dejar de hacerse para disfrutar de unas deliciosas migas extremeñas, por ejemplo.
Música para escuchar mientras haces croquetas de pollo y jamón con las sobras del caldo casero
Estando fuera y muy lejos de casa, trabajando, conociendo gente nueva, adaptándome a las circunstancias, a una cultura diferente, recuerdo haber escuchado esta canción y haberme dejado arrastrar hacia no sé qué cielos, en dirección a no sé qué mundos imaginarios. Porque hay canciones que tienen esa fuerza. No son croquetas caseras de pollo y jamón, pero se le parecen. 🧡


