A la hora de hacer nuestro calendario de comidas semanales, las legumbres tienen que estar presentes al menos una vez, pero si son más, mejor. Claro, que para que podamos conseguir eso, tenemos que contar con muchas recetas de legumbres para todas las épocas del año.
Todas las que vas a descubrir en Ricocina son recetas de legumbres fáciles, y es que si nuestro objetivo es comer legumbres, no tendría ningún sentido complicar lo sencillo.
¿Qué son legumbres y qué no lo son?
Cuando pensamos en recetas con legumbres, a la mayoría nos vienen a la mente platos en los que los protagonistas con los garbanzos, las lentejas y las muchísimas variedades de alubias que existen.
Pero también son legumbres los guisantes, los cacahuetes o la soja, por ejemplo. Por tanto, lo primero de lo que nos damos cuenta es que podemos comer legumbres en platos elaborados como el cocido, pero también podemos comerlas como aperitivo: cacahuetes tostados o fritos, garbanzos secos, etc.
Mucha gente se pregunta si las judías verdes son legumbres, y aunque técnicamente son leguminosas, las semillas que se encuentran en el interior de la vaina verde sí son legumbres, y tienen todas sus propiedades.
¿Por qué es bueno comer legumbres?
Las legumbres son un alimento de primer orden por su alto contenido en fibra y proteína vegetal, lo cual las convierte en la principal alternativa a la carne.
Si estás pensando en dejar de comer o en disminuir el contenido de carne en tu dieta, para mantener los aportes de proteínas deberás introducir legumbres.
Por su alto contenido en fibra, las legumbres serían también como las hermanas simpáticas de las verduras, al resultar mucho más amigables para los pequeños. Los niños suelen ser grandes amigos de las recetas clásicas de legumbres, y salvo en verano (cuando debemos afinar un poco la creatividad), no es necesario buscar recetas de legumbres para niños específicas para seducirles.
Eso sí, tenemos que saber diferenciar los beneficios de las legumbres de los posibles perjuicios de algunos de los acompañamientos en platos como el cocido o la fabada, a veces excesivamente sobrecargados de carne y grasa animal.
¿Cómo incluir las legumbres en mi dieta también en verano?
La mayoría de recetas que a todos se nos vienen a la mente cuando hablamos de legumbres son las clásicas recetas de legumbres para invierno como los ya mencionados cocido y fabada, las lentejas con verduras de la abuela, etc.
Pero si queremos mantener una dieta equilibrada y saludable todo el año incluyendo de forma constante las legumbres en nuestra rutina, necesitamos también contar con recetas de legumbres para verano.
Si se trata de crear platos frescos y nutritivos para días de calor, hacer ensaladas con legumbres cocidas es de lo más sencillo, y tenemos mil posibilidades.

Además, aunque tengan fama de indigestas, las legumbres también se pueden incluir en las cenas. Una receta de legumbres para cenar que suelo hacer bastante a menudo para cenar tanto en invierno como en verano, son los guisantes salteados con jamón y queso.
¿Es posible cocinar legumbres sin remojo?
Las legumbres se pueden comprar secas (como los garbanzos, algunas alubias y las lentejas), un gran «invento» del hombre del Neolítico que nos permite guardarlas sin que se estropeen durante mucho tiempo, o podemos comprarlas frescas.
Las alubias frescas o pochas se venden fundamentalmente en las regiones donde se producen.
Pero si partimos de legumbres secas, fundamentalmente de grano grueso, como los garbanzos, estamos obligados a ponerlas en remojo un mínimo de 12 horas, pero si podemos dejarlas 24 horas, mejor que mejor.
Si se nos pasa, antes que dejar de comer legumbres, siempre podemos comprar un frasco de legumbres cocidas para ingeniar motones de recetas de legumbres fáciles, rápidas y saludables. ¿Necesitas consejos?







